Ser empleable, esa es la cuestión

Poder trabajar sobre la empleabilidad propia es una cuestión de superviencia para los talentos de hoy. Qué herramientas son ideales para medirla y evaluarla.

Por Pablo Putrueli, CTO de Nawaiam

Estamos en un momento paradojal del mercado laboral: mientras muchas organizaciones se muestran preocupadas por no encontrar el talento que necesitan, al mismo tiempo algunos trabajadores dicen no tener oportunidades para trabajar. 

¿Qué es lo que sucede? Hay una distancia entre la oferta y la demanda, y la manera de achicar esta brecha es trabajar sobre la empleabilidad de los candidatos. Este concepto está integrado por las competencias y cualidades (entre ellas las habilidades blandas) que tienen los candidatos y cómo este conjunto los hace más atractivos de cara a los selectores y entrevistadores.

Por eso, en días en los que la marca empleadora es uno de los grandes activos de las organizaciones, tener en claro cómo abordar este tema y brindar beneficios acordes a las necesidades para que sus colaboradores sigan siendo atractivos en el mercado laboral se volvió indispensable.

En este sentido, cuidar la empleabilidad de la persona apunta a que cada colaborador esté actualizado, tanto en los procesos core del negocio como en las herramientas digitales que hay a disposición. En definitiva, tanto desde la organización como desde la mirada del trabajador, siempre es bueno replantearse y actualizarse diariamente sobre la forma en que se trabaja y cómo es posible evolucionar en ese sentido.

Dónde estoy parado

Los talentos hoy son conscientes de la importancia de mantenerse empleables, y por eso siguen, tanto en redes como en blogs y webs, diferentes fuentes de información y datos que cuentan las tendencias de los ámbitos en los que se desarrollan.

Esto implica entender qué requerimientos son los demandados actualmente, y qué nuevas capacidades se están presentando, para así poder medirse uno y saber en qué lugar se encuentra frente a esto.

A esto hay que sumar que los últimos eventos globales aumentan los desafíos y obligan a salir de la zona de confort. Hoy se valoran aquellos perfiles que piensan fuera de la caja y se nutren de nuevas herramientas. Para seguir siendo deseado como profesional es necesario estar preparado, y no solo si se busca un cambio laboral: hacer esto abarca el poder sostenerse dentro de la organización en la que se está desempeñando, pensar en nuevas oportunidades, presentarse a entrevistas laborales para evaluar dónde se está dentro del mercado laboral y más.

En esta misma línea, es bueno evaluar en qué puntos se poseen fortalezas y debilidades en cuanto a las habilidades. Para esto hoy existen varias herramientas para detectar y potenciar las skills (sobre todo las soft), medir las capacidades y así ponerse frente al espejo de lo que el mercado está buscando.

Incluso, involucrarse en este proceso de reconocimiento propio puede brindar información sobre cómo se está transformando la posición en la que la persona trabaja o el perfil de su profesión. Para detectar esto, el primer síntoma es ver internamente si la empresa o los clientes se están desempeñando del mismo modo que una década atrás, por ejemplo.

Está claro que todos hemos atravesado una pandemia, y esto hará que rápidamente cada uno responda que sí vive una transformación, pero hay que ir más allá y ver si el cambio que hubo fue reactivo o hay una decisión proactiva de la empresa por impulsar un cambio.

Entonces, con este proceso realizado, hoy se pueden orientar las carreras hacia las posiciones que más demandan reciben, y también en la que escasean los profesionales. ¿Cómo se consigue esto? Primero hay que desafiarse a estar constantemente actualizado en las nuevas carreras y en las oportunidades laborales que están tomando impulso y ganando terreno sobre otras. Conocer las habilidades naturales de cada uno es esencial para potenciarlas y enfocarlas a los empleos más demandados. Para esto el gaming es un gran aliado, porque contar con tecnología y juegos como los que ofrece Nawaiam le permite al usuario ver dónde está ubicado en el plano de sus conductas laborales y, luego, poder decidir qué aspectos debe mejorar para ser más empleable.